lunes, 1 de abril de 2019

Kapac Raymi

KAPAC RAYMI

El Qhapac Raymi -correcta escritura en quichua-, la fiesta de los justos según su traducción literal al español, o la fiesta de la nueva vida, según las connotaciones que esta fiesta significa para el mundo indígena andino, es conocida también como la segunda fiesta más importante de los pueblos indígenas de todos los andes, después del Inti Raymi, la fiesta del dios sol -Inti-.



El Qhapac Raymi es una fiesta ancestral en tributo al dios sol -al igual que el Inti Raymi, puesto que ocurre en un solsticio-, con particular énfasis en la celebración de la etapa de transición de los niños a jóvenes, y de los jóvenes en adultos, además de agradecer el crecimiento del maíz, grano que por miles de años ha mantenido el equilibrio alimenticio de nuestros pueblos. Esta festividad se lleva a cabo cada 21 de diciembre en todas las comunidades y pueblos de los andes, es decir, Ecuador, Perú, Bolivia y Chile; pese a que Venezuela, Colombia y Argentina también son países andinos, la ritualidad de este tipo de festividades no está profundamente arraigada como en los países anteriormente mencionados, esto principalmente debido a que estas festividades son fruto de la herencia del imperio Inca.

La fiesta de la nueva vida también es conocida como “Navidad Inka”, gracias a la cercanía de su fecha con la de dicha festividad Cristiana, empero es menester aclarar que son fiestas totalmente diferentes, y que la confusión es intencional, pues nominarla como “Navidad Inka” fue uno de los tantos métodos de colonización española para dejar de lado las creencias y ritualidades indígenas. Situación similar es la que ocurre con la festividad del Inti Raymi que, en el afán colonial de despojar de simbolismo indígena, fueron también llamadas como fiestas de San Juan, San Pablo y San Pedro, en honor a los santos católicos.


En la cosmovisión y filosofía Andina, sus rituales, fiestas y demás formas de brindar un horizonte de sentido al mundo, están principalmente determinados por su relación con la naturaleza. Dentro de ella, los elementos más destacados son los astros y sus movimientos, por ello las cuatro principales festividades del mundo Andino son fechas referentes a las posiciones de la tierra cuando gira alrededor del sol.

Podemos taxonomizar a los movimientos de la tierra con respecto a sol en dos diferentes categorías: los solsticios y los equinoccios. Los primeros ocurren cuando el ecuador -nomenclatura usada para referirse a la línea ecuatorial, mas no al país- se encuentra en el lugar más alejado con respecto al sol, y por lo tanto, dependiendo de que hemisferio se trate, uno de los dos polos se encuentra más cercano a dicho astro; mientras que los segundos ocurren cuando ambos polos se encuentran a la misma distancia del sol.

Los países andinos nos encontramos en el hemisferio sur, por lo tanto, nuestro calendario astrológico y ritualístico es el siguiente: Equinoccio de Otoño, 22 de Marzo (Pawcar Raymi); Solsticio de Invierno, 21 de Junio (Inti Raymi); Equinoccio de Primavera, 22 de Septiembre (Koya Raymi); y Solsticio de Verano, 21 de Diciembre (Qhapak Raymi). Las fechas están propensas a variar con un día de diferencia, puesto que la duración de nuestro año en estricto sentido, no es exacta, es de un aproximado de 365 días, 5 horas y 48 minutos. Por ello la existencia de los años bisiestos.

El Kapak Raymi constituye una de las 4 fiestas anuales del calendario andino:
Inti Raymi.- Fiesta a la fecundidad de la madre tierra, es la fiesta del sol y la luz (21 de junio).
Kulla Raymi.- Culto a la fertilidad de la madre tierra, se celebra en equinoccio de otoño (21 de septiembre).

Kapak Raymi.- Fiesta Real dedicada a la germinación, se celebra a la masculinidad del universo (21 de diciembre).
Pawkar Raymi.- Fiesta a la Pacha Mama, renacimiento y florecimiento de la vida (21 de marzo).

En épocas Incaicas, el Qhapak Raymi constituía un ritual de transición dirigido hacia jóvenes que, una vez victoriosos en diferentes pruebas de resistencia física y espiritual, pasaban a ser caballeros, y por ello se les rendía homenaje con la entrega de un tipo de indumentaria especial que era la muestra explicita de su nueva etapa de vida. Por ello que al Qhapak Raymi también se lo conozca como la fiesta de la nueva vida. Los jóvenes son los homenajeados, pero en toda festividad Andina, la comunidad entera se convierte en sujeto de fiesta, nadie queda exento.

Aunque muchos de los rituales prehispánicos del Qhapak Raymi se han perdido con la colonización, muchos otros continúan en pie, conservando las mismas connotaciones simbólicas que este ritual significa, especialmente en los niños y jóvenes, aunque variando en expresiones según el país y las comunidades que la celebran.

Así por ejemplo, en comunidades del altiplano Boliviano o de los andes Peruanos, es muy común ver que los asistentes de la celebración lleven sus mejillas abultadas, a causa de las múltiples hojas de coca que mastican concomitantemente a la celebración de la fiesta, para adquirir energía y buenos augurios. El “coquear” -realización de masticar hojas de coca- de las festividades andinas, es un acto ritual que no esta tan presente en el Ecuador, a diferencia de los países anteriormente mencionados.

Celebración del Kapak Raymi, también conocida como navidad andina


En provincias como Tungurahua y Chimborazo, cuyos porcentajes demográficos de población indígena son los más grandes del país, existen diferentes tradiciones que mantienen presente la importancia de transición de una etapa a otra en los niños. Entre ellas, la tradición en la cual el sabio de la comunidad corta las uñas a los niños como acto ritual, o la entrega de azadones, picos y palas a los niños de la comunidad, para que realicen su primer deshierbe, son algunos de los rituales que reflejan la importancia de esta festividad, en el tejido social de las comunidades.

En cuanto a la celebración de la fiesta del Qhapaq Raymi, al igual que cualquier otra fiesta andina, siempre cuenta con tres factores claves: la música y el baile; la comida; y la bebida. Los bailes andinos siempre están caracterizados por tomar la forma de un churo, puesto que dicho símbolo es fiel reflejo de su perspectiva espacio temporal. En esta visión premoderna no hay un antes ni un después, estas dos características espaciotemporales son meras características del mundo moderno, pues para la visión andina, pasado y futuro están contenidos en el presente, un presente que oscila como un churo.

Quienes conforman el churo de la danza ritual, zapatean duro sobre la superficie terrestre al ritmo de los latidos del corazón de la Pachamama o madre tierra, ya que no existen seres inanimados en la cosmovisión andina, toda la naturaleza tiene sensibilidad, por ello la importancia de su cuidado. Al interior del churo, se localiza su grupo más importante, los músicos, mismos que acompañados de instrumentos andinos, ya sean de cuerda o de viento, entonan las notas musicales que acompañaran toda la fiesta sin descanso.

Celebración del Kapak Raymi, también conocida como navidad indígena

Los alimentos son de carácter comunitario, por ello se deja de lado las individualidades occidentales de los platos y los cubiertos, para ser reemplazados por la “Pampa Mesa”, que es una larga lona extendida sobre el suelo, en donde se sitúan los alimentos cosechados para posteriormente ser ingeridos directamente con las manos. Choclo, papa, mote, tostado, fritada, garbanzo, cuy, entre otros, son los alimentos más apetecidos. Los alimentos son ubicados de acuerdo a sus colores, y forman una “Chakana” o cruz andina, otro de los principales símbolos andinos. En cuanto a la bebida, la chicha de jora y el licor puro destilado de caña, son las bebidas que acompañan y brindan la fuerza para sostener las largas y exhaustas horas de baile.

Son muchas las expresiones rituales que se conservan intactas en el país, más sin embargo estas deben ser constantemente resignificadas para no caer en el olvido, puesto que un pueblo que carece de memoria, está destinado a la ruina.

Pawkar Raymi


Pawkar Raymi, la fiesta ancestral del agua y de las flores


El Pawkar Raymi se Celebra en diferentes lugares del Ecuador:
Pawkar Raymi en Chimborazo
Pawkar Raymi en Otavalo
Pawkar Raymi en Loja - Saraguro
Pawkar Raymi en Riobamba


Esta celebración se realiza para dar gracias a la tierra por el florecimiento de las plantas y es el tiempo para cosechar variedad de frutos tiernos. Todos los rituales en torno a estas fiestas están acompañados por agua y flores.


El Pawkar Raymi es una de las cuatro celebraciones indígenas las mismas que están relacionadas directamente con la agricultura y el recorrido de la tierra así como sus movimientos de inclinación que producen los solsticios y equinoccios. Los solsticios coinciden con el Inti Raymi, 21 junio y Cápac Raymi, 22 diciembre y los equinoccios con el Pawcar Raymi, 20 marzo y Quilla Raymi, 22 septiembre. Algunas de estas celebraciones se identifican de acuerdo al calendario católico como las fiestas de San Luis, San Juan, San Pedro y San Pablo. Las cuatro fiestas del calendario agrícola se celebran principalmente en la provincia de Imbabura y pueden participar de ella propios y visitantes.


Inti Raymi

Inti Raymi

El origen del Inti Raymi se remonta a la época de los grandes gobernantes Incas y a la cuna de su imperio: Cusco, cuya esencia ha sido desde esa época: rendir culto a las deidades andinas, agradecer por las cosechas obtenidas y exaltar la fecundidad de la madre tierra.

Esta festividad tiene un significado muy importante para el mundo andino al igual que las celebraciones religiosas para el mundo occidental. Es considerada como la celebración mayor de los Andes, tomando un lugar preponderante en la cultura de los pueblos indígenas. Esto se debe en gran parte a que es la época de la maduración de los frutos de la Pachamama por lo cual hay una participación masiva de las comunidades en las cosechas que se ven en toda la región.

Al ser una festividad tradicional indígena, cada grupo étnico y cada comunidad tiene una fecha y un tiempo de celebración propias. Mientras varias comunidades inician el 22 de junio con el baño ritual en ríos, vertientes y cascadas sagradas, otras esperan la llegada del día y el momento apropiados para iniciar sus festividades. 

En todas las comunidades indígenas del cantón Otavalo, se realizan los siguientes actos para le celebración del Inti Raymi. 

Armay Chishi – Baño Ritual 

Este ritual se lo realiza el 22 de junio, día del solsticio de verano. Las cascadas, ríos y vertientes poseen sitios especiales donde se concentra la energía durante el año, y el baño ritual trata de captarlas a fin de cargarse de nuevas fuerzas, eliminar energías negativas acumuladas en el año y empezar así con la celebración del Inti Raymi. 


El baño tiene un claro sentido de purificación y se vincula a los significados agrarios de la fiesta. 

Los Cantos y las Danzas 


En horas de la noche durante todos los días de celebración, el ambiente se inunda de música y por calles y chaquiñanes se podrán apreciar comparsas en la que se podrán ver pingullos, flautas y armónicas y la mayoría de los grupos tienen instrumentos de cuerda como guitarras y violines. Muy pocos grupos incluyen el rondador y en cambio, en algunos se aprecia la influencia moderna con el uso de melódicas. 

Durante la danza, las notas musicales de los instrumentos tradicionales producen un éxtasis de fuerza y coraje sin límites, sentimientos profundos que se manifiestan en expresiones lingüísticas de júbilo como el ¡churay! ¡churay!, canto que invita a zapatear con fuerza y sin parar, ¡jari! ¡jari!, ¡kulun! ¡kulun!, entre otros. 

Las comparsas al son de “san juanitos”, en cualquier momento ingresan a una casa, sin tener que solicitar permiso pues es un honor para sus dueños recibir la visita de estos grupos. Inmediatamente se forma un círculo de bailarines que gira alrededor de los músicos quienes permanecen tocando en el centro. 

Al final de los cantos, la danza y la música, todos al salir de la casa que han visitado exclama un último ¡oooojaja!, que es una voz que denota cumplimiento, satisfacción y desahogo luego del ritual. 

La danza y el zapateo tratan de mantener despierta a la madre tierra para que pueda recibir el karana o regalo a través del ritual del randi randi o reciprocidad. 

La Rama de Gallos 


Esta es una de las tradiciones más interesantes del ritual del Inti Raymi. Su origen nos lleva a la época de la colonia, donde en las haciendas se practicaba la uyanza o fiesta del regocijo después de la cosecha. Con el tiempo esta tradición se perdió y en recuerdo de ello se retomó este ritual con un cambio en su forma: la rama de gallos. 

La Rama de gallos consiste en que una persona de la comunidad se compromete a hacer una fiesta en honor a las deidades andinas y asume la responsabilidad de un prioste. Este es un momento aprovechado para compartir con familiares, vecinos y amigos quienes acuden a la casa del prioste con un gallo y continuar con el ritual. Entonces los dueños de la casa preparan el “gallo caldo” y lo comparten entre todos. Luego, alguien del grupo asumirá la responsabilidad de prepararlo el próximo año pero con la condición de duplicar el esfuerzo para así convidarlo con la comunidad y lograr que este ritual siga subsistiendo a través del tiempo. 

El Aumento, el Castillo y la Comida Ritual 


Durante el Inti Raymi, las comunidades Kichwa Otavalo preparan un karana o regalo sagrado muy especial al que se lo conoce como castillo. El castillo es una enramada bien elaborada con carrizos en la cual se cuelgan diferentes clases de frutas, algunos panes, botellas de licor, dinero y ají. 

Los priostes preparan el castillo cada año y de generación en generación y la persona que desea ser el prioste del año próximo arranca un poco el contenido del castillo. 

Este es un ritual practicado con la finalidad de agradar a las deidades andinas y demostrarles la prosperidad que han logrado gracias a la fecundidad de la madre tierra.